CLUB DEL RÍO

Aseguran que lo suyo no es el Verano del Amor, aunque vivan en comuna a las afueras de Madrid. El germen de Club del Río surgió en 2007 cuando todavía Álvaro Ayuso y Esteban de Bergia cantaban en inglés con un loop como herramienta creativa y una clara inclinación experimental como credencial. Red Apple, Walden, Mutea o Mundo Radar fueron los primeros espasmos de los que más tarde nacería Club del Río. Súmenle una guitarra clásica, dos percusionistas, un teclado y un bajista y tendrán los elementos necesarios para hablar de un disco auto producido con el que consiguieron fichar hace un año con la discográfica El Volcán. Luego tocó regrabar aquellos temas primitivos con el productor Juan de Dios y la colaboración de Soleá Morente y El Canijo de Los Delinqüentes. El resultado: un álbum ecléctico e inclasificable (‘Monzón’) donde la música tradicional costumbrista con ecos a la gran canción latinoamericana (de Chabuca Granda, Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui o Elkin & Nelson) se mezcla con el folk anglosajón de nueva (The Low Anthem, Fionn Regan, Great Lake Swimmers, Iron & Wine) y vieja generación (Eagles, Bread, Crosby Stills & Nash, America). Luego, con ‘Un sol dentro’, la banda ha sido capaz de escupir con elegancia sobre los tópicos de la clásica canción de autor con una maestría inabordable.