LOS NASTYS

Los hermanos Basilio llevan una década en activo. Tras unos comienzos etílicos que ellos mismos se niegan a dejar atrás, Los Nastys tomaron verdadera conciencia de sí mismos en 2009, justo cuando la banda terminó consolidándose como cuarteto. Según cuentan “es ahí cuando empezó el verdadero desmadre de fiesta, solitarios, Jagermeister a ríos y todo tipo de bochornosos espectáculos encima del escenario”. Hablar de Los Nastys supone recuperar todo ese caos creativo y punkarra heredero del Madrid de los ochenta. Surf destartalado, pop beodo y esputos de rock macarra y vacilón, entre Derribos Arias, The Raunch Hands y la escuela Black Lips. A pecho descubierto, sin remilgos, con la baba colgando y la cremallera de sus jeans de pitillo abierta de par en par, Los Nastys la liaron parda con la edición de ‘Noche de fantasmas con Los Nastys’, un dechado de garaje-rock festivo y peleón que encajaba perfectamente en esta nueva generación de bandas patrias encabezada por The Parrots, Los Wallas y Novedades Carminha. Su nuevo álbum, ‘Música para el amor y la guerra’, suena como si a Los Nikis se les hubiera unido Eduardo Benavente en mitad de una bacanal de setas y aguardiente.