PALIDA

Todo nace de una obsesión por la hipnosis y la sugestión rítmica a través de asociaciones de ritmos monocordes y narcóticos. En pocas palabras, lo de este tipo es como la psicodelia sintética que se consume en los clubs a media noche pasada por el filtro del dance experimental. El vigués Nelo  es bien conocido en la escena post-hardcore gallega por su militancia como guitarrista en bandas como Durarará!! o el súper grupo Orquesta Metamovida. Nada que ver con esta tendencia manifiesta por la música electrónica que lleva arrastrándole desde finales de 2013 hacia su nueva encarnación artística: Pálida, una propuesta que toma el ambient, el noise, el minimal y el micro house como bases donde colocar las cuatro ruedas de un vehículo expresivo con marcada predilección por el directo. Creador hiperactivo, el gallego lleva varios años (y tres discos) reinventando su dinámica de trabajo, definiendo las señas de identidad de una subcultura tan sobada como necesitada de nuevos enfoques. Puede que ‘The clutch’, tercer largo de Pálida y punto de inflexión en la carrera de Nelo, sea la obra que mejor define su enfoque creativo, una suerte de techno abisal desplegado con la magnificencia de un score diseñado para generar diferentes estados de conciencia, un puñado de canciones repletas de texturas, trucos y glitches, a medio camino entre la IDM y el ambient paisajístico