SANT MIQUEL

Cuentan que el catalán Miquel Cañellas es un epicúreo anacoreta atrapado en un mundo de figuras y abstracciones. Tras publicar la casete ‘Snap! I: Sant Miquel’ en 2015, este particular cantautor fan de la poesía lorquiana se ha dedicado a publicar pequeñas piezas sonoras regadas por un intimismo cuasi religioso de fuerte carga poética. Una voz calmada al abrigo de una sempiterna acústica templada son las señas de identidad de un compositor tan arriesgado como particular, bardo del nuevo folk “inventado que realmente no pertenece a ningún lugar que conozcamos”. Palmas, notas de piano, golpes a un cajón flamenco y arpegios cimbreantes acompañan a canciones como ‘Los pinares’, ‘Sacrificio’ o ‘Costalero’, pequeñas piezas reducidas a su mínima expresión que se cuelan en el imaginario colectivo de todo un país azotado por la tradición más arcaica. Cuesta entrar en su mundo, pero cuando lo hagan, recuérdenlo, les resultará imposible salir de él. Un genio de la duermevela.