THE MAGIC MOR

Presentado por Extenda/Roadhouse Producciones

MOR mutó a The Magic MOR hace unos meses por una mera cuestión de naming. En su afán por indexar mejor en el motor de Google, el quinteto gaditano decidió incluir un toque de ilusionismo a un viejo acrónimo que, según cuentan, era el nombre con el que denominaban a un extraño aparatito electrónico que alguien llevó una vez al local de ensayo. Una broma personal, así es como empiezan las mejores historias. Pero lo que ellos mismos desconocían es que mientras la banda iniciaba su tránsito hacia una mayor visibilidad digital, ésta también empezaba a soltar lastre, concretando poco a poco su propuesta en una suerte de pop adulto inflado de THC. Dicho de una forma rimbombante: una explosión de color evolucionada e incandescente, como un púlsar milenario a punto de caramelo. En ese proceso de descreimiento artístico, los de El Puerto de Santa María dejaron a un lado la indefinición de sus primeras producciones y se lanzaron a trabajar en un puñado de nuevas canciones compuestas con una precisión casi relojera, pura orfebrería melómana que ahora toma forma con el flamante ‘Move The Lines To Make Circles’, un álbum auto editado que las tiene todas consigo para convertirse en una de las sorpresas de lo que va de año. Parapetados por una nueva dinámica de trabajo democrática y multitarea, sus cinco integrantes se han dedicado durante el último año a hacer minería sonora a través de un disco que ya embauca con el primer corte: ‘Move The Lines’, una perla synth pop en la que se sigue advirtiendo la alargada sombra de Arcade Fire pero a la manera personal de un Jim James desbocado en una maraña de arpegios de tradición setentera. Sus diez canciones son auténticas puertas a un universo expandido entre chasquidos de psicodelia retro futurista y AOR bien entendido. Desde la épica emocional que destapan cortes como ‘Girl’ (cruce de camino entre los Beach House de ‘Bloom’ y los scores de Cliff Martínez) o ‘Countdown’ (con ese pulso motorik a lo Stereolab), pasando por el dream pop de corte Raveonettes, el soft rock heredero de Fleetwood Mac, los abrasivos arranques guitarreros made in My Morning Jacket más encabritados, la indietrónica planeadora, el kraut a lo CAN o esos desarrollos cuasi minimalistas robados a Thom Yorke.

TAGS: POP, PSICODELIA