FUSION BOMB

LU

Lidiando con el grind y el trash más iracundos, Fusion Bomb nace como cualquier banda de metal europeo: en la parte trasera de un garaje rodeados de botellines de cervezas y viejos CDs de Testament. Su propuesta es un malestrom oscuro, agresivo e insondable que entronca con el crust punk ochentero, pero sin hacer ascos al metalcore en el sentido guerrillero y antagónico de los polémicos Bring Me The Horizon. Léase: voces guturales nacidas en el infierno más profundo de la caja torácica, riffs galvanizantes y percusiones monolíticas aceleradas hasta la extenuación. Su metal extremo diseñado para fans de Deathrow o Megadeth (el cuarteto luxemburgués ha tenido la fortuna de telonear a estos últimos precisamente) se descubre por tanto como un fresco ejercicio estilístico capaz de avanzar imparable hacia el corazón de ese territorio embebido por el nihilismo y la misantropía. Cuentan con un incendiario EP (‘Pravda’) y un debut de armas tomar editado en 2019 (‘Concret Jungle’), dos claras muestras de lo que es capaz de provocar un grupo de post adolescentes nucleados alrededor de una colección de cómics de terror y con el aburrimiento como claro motor creativo.

‘Pravda’, primera producción editada en 2016 y vertebrada sobre esbozos de la historia de la Unión Soviética, temática con clara inspiración lírica y musical para la banda.