HAKIMA FLISSI

(ES)

Asegura haberse cultivado en la oscuridad aunque su naturaleza le empuja irremediablemente hacia la luz. Basta escuchar medio minuto a Hakima Flissi para descubrir que, a pesar de su juventud, si rascas acabarás destapándole las heridas. Sempiterna viajera (vivió en París, Argel y Londres hasta acabar echando raíces en Bilbao), el tatuaje de su brazo (“music is god”) resume perfectamente una obsesión inabordable por los sonidos más enraizados. A sus escasos 21 años, ya encarna esa ausencia de prejuicios a la hora de derribar etiquetas, característica definitoria de muchas compañeras de generación. Saltando de un género a otro, Hakima cuenta con esa apeculiar naturaleza que dota a algunos artistas de una posición de privilegio para moverse entre el mainstream y el underground. Su receta a base de ritmos jamaicanos, soul, R&B, afro-beat y blues crepuscular cuenta con un elemento básico, argamasa de una propuesta que cala hondo: su voz, a medio camino entre el empoderamiento sensual y la caída en picado, una característica que vuelve a destaparnos el fantasma de la sempiterna Amy Winehouse. Y sí, se presentó como aspirante a Factor X y fue capaz de empañarle las gafas a Risto Mejides. #r&b

Presentado por Oso Polita / Musika Bulegoa